viernes, 2 de mayo de 2014

LYP13: Entrevista

Etelvino Vázquez Pérez, nacido en Lugones en 1950, es licenciado por la Universidad de Oviedo en Filología Francesa, y en Arte Dramático por la Escuela de Sevilla. Inició sus pasos en el mundo del teatro de la mano del grupo Caterva y en Margen entre los años 1968 y 1984. En el año 1985 fundó su actual compañía, Teatro del Norte, gracias a la cual su carrera no ha dejado de crecer y sigue cosechando éxitos tanto a nivel regional, como nacional e internacional. Creador de varios espectáculos, participa también en programas de teatro en la prisión, así como es también el encargado del aula de Teatro de la Universidad de Oviedo. A lo largo de su carrera ha sido actor, director, incluso profesor, pero todo ello teniendo como elemento unificador el teatro.


1. ¿En qué momento decidió usted que quería ser actor y hacer del teatro su vida?¿Por qué?¿Cuál fue su motivación?
- Realmente no lo decidí en ningún momento. Empecé siendo aficionado, motivado por las amistades de entonces, y llego un momento en el que ya no había vuelta atrás. Yo nunca decidí, así como hay gente que decide que va a ser ingeniero, que iba a ser actor.

2. ¿Un referente en su carrera?
- Uno solo... Digamos que soy de dos escuelas. Yo empecé a hacer teatro en la época de Franco, con el teatro independiente. Luego, a partir del año 80 en adelante, un referente fundamental en mi vida teatral es el Odin Teatret de Dinamarca.

3. ¿Qué papel prefiere usted: actor o director?¿Cuáles son las cualidades o herramientas del actor?
- Son cosas muy diferentes. Dirigir me gusta, por todo eso que tiene de crear, pero actuar también me gusta. Otra cosa es actuar mucho, eso me aburre. Pero posiblemente en mí pueda más el director que el actor. Y resumiendo mucho, al actor tiene que tener algo que pueda ser frío y caliente al mismo tiempo, que descontrole y controle. yo soy un gran controlador, por eso me dedico mas a dirigir que a actuar, porque para actuar, evidentemente a parte dominar el cuerpo, la voz y la emoción, hace falta una mezcla de frio y calor.

4. Si tuviera que escoger uno de todos los papeles que ha representado, ¿con cuál se quedaría?¿Por qué?
- (risas) No lo sé... Hombre, uno que fue muy importante en mi vida fue Yerma de Federico García Lorca, que hicimos en el año noventa, creo, y que vamos intentar reproducir el próximo año que el Teatro del Norte cumple 30 años. De alguna manera va a ser, no sé si el canto del cisne mio como actor, porque cumplo 65. Ahora hago papeles mucho más sencillos, casi todos de malo, con muy poco trabajo corporal, y Yerma voy a intentar volver a hacerlo pese al gran trabajo corporal que lleva. Habrá cambios, porque en 25 años cambian muchas ideas teatrales, pero quizás si que ese fue uno de los que aún en día no sé explicar por qué me siento tan apegado a él.

5. Desde su experiencia, ¿qué hay en el teatro de la vida cotidiana?¿Y en la vida del teatro?
- En mi caso poco. Y yo creo que en donde hay mayor teatro en la vida cotidiana, quizás porque sea necesario, yo diría que es en las relaciones amorosas o sentimentales. Ahí todos de alguna manera hacemos teatro en el buen sentido de la palabra, o el amor no deja de ser una especie de representación, por eso no dura eternamente.

6. ¿Hacer teatro en tiempos de crisis está bien visto?¿Se puede vivir del teatro?
- Más bien la pregunta sería, si merece la pena.  En tiempos de crisis el teatro sufre porque aquí el teatro depende fundamentalmente de lo público, y lo público esta sin una peseta. Entonces, yo no animo a nadie que haga teatro, sobre todo a los que se quieran dedicar profesionalmente, porque lo más posible es que gane muy poco dinero en su vida y en segundo lugar que socialmente un actor en España no está muy reconocido. No es un intelectual, ni nada eso... suponiendo que existan intelectuales.



7. ¿Es el teatro un alimento cultural destinado solo a pueblos bien alimentados?
- Bueno, en el mundo en el que nosotros vivimos sí, y es que además vivimos en un mundo que está hecho para la gente de bien. Por ejemplo en Oviedo no hay cultura para la gente joven, y ello sirve de ejemplo para el resto de Europa, o por lo menos fundamentalmente para la Europa que nosotros conocemos, donde la cultura parece reservada para la gente adinerada. Lo social, que el teatro se puede hacer sobre lo social, está muy en mantillas en España.

8. Recientemente su compañía, Teatro del Norte, ha sido galardonada con varios premios OH! por parte del Teatro Profesional Asturiano (mejor espectáculo, mejor director, actriz y vestuario). De todos los galardones que ha recibido a lo largo de su carrera, ¿con cual se quedaría?
- Con ninguno (risas). No sé, bueno, no me parecen importantes. Tampoco he recibido muchos galardones ni nada de eso... Pero los del teatro, nosotros lo que hacemos es nuestro trabajo y lo queremos hacer bien. Además sabemos que cualquier premio de estos es un poco de lotería, depende un poco de ese año con quien compitas.




9. Mariana Pineda (ver representación) ha sido su último gran éxito. ¿por qué Lorca?¿Son los clásicos una apuesta segura en el mundo del teatro?
- Bueno, porque hay que pensar que cualquiera que haga teatro en España, y más de mi generación, Lorca y Valle-Inclán son dos autores importantísimos. Está siempre ahí, es algo que hay que hacer y que te das cuenta que es mucho más importante cuando sales de España que a Lorca le adoran, mientras que aquí a veces parece que está un poco pasado de moda. Pero es un autor importantísimo, que posiblemente en mi caso, igual es muy pretencioso por mi parte, pero con el que hay una especie de afinidad personal. De todas formas, yo a Lorca no lo llamaría clásico. Hoy en día hay cierta tendencia, porque ademas tenemos un patrimonio importante, que hay que recuperarlo, o releerlo. Y puede que esa sea la razón por la que se esté volviendo también a estos autores.




10. En un futuro próximo, ¿qué proyectos tiene en mente?
- Ahora estoy ensayando Casa de muñecas de Henrik Ibsen, que vamos a estrenar el 11 de julio en Pola de Siero, y en el 2015 vamos a hacer diferentes actividades por los 30 años. Así que mi idea es volver a remontar Yerma.

11. También es usted el responsable del Aula de Teatro de la Universidad de Oviedo (ver video), ¿qué se hace en este aula?¿Cuál es la situación actual del teatro universitario?¿cree usted que los recortes en los presupuestos afectan directamente al lazo existente entre universidad y teatro?
- En el aula tratamos de acercar a la gente que viene al hecho teatral, que conozcan un poco el abecedario de la actuación, que hagan una pequeña práctica. No se trata de que se conviertan en actores, porque hoy en día el que es joven y quiere ser actor tiene una escuela superior en Asturias. Luego el objetivo que se persigue es que se conviertan es espectadores, que de alguna manera sepan leer el hecho teatral, para entender lo que ven. De momento no han afectado, pero intuyo que los nuevos presupuestos van a traer algún recorte, o que haya que pagar una matrícula por venir al Aula de Teatro. Aunque si te soy sincero, no lo sé.


12. ¿Y si ya no pudiera actuar más?
- Pues dirigiría. De todas maneras, yo no me quiero morir en el teatro. Me gustaría acabar siendo escritor, pero no escritor de obras de teatro.

13. ¿Cuál es su mejor recuerdo como profesional?
- Puede que haya alguna función que fuese importante por quienes estaban, pero tenemos tantas aventuras que cuál es la mejor no sabría decírtelo. Siempre lo mejor es cuando estrenas una obra y notas que la cosa funciona, que gusta.

14. ¿Y su mejor recuerdo como hombre?
- ¡Vaya pregunta! (risas) Eso no te lo sé decir, supongo que uno se lo plantea en esa fatídica hora antes de morir cuando se te pasa todo por la cabeza.

15. Por último, si le diera un consejo a un hombre, ¿cuál sería?¿Y a un joven?¿Y a un niño?
- Que no tenga miedo. Y a un joven igual, que no tenga miedo. Y a un niño... a un niño que sea feliz. Pero sobre todo el miedo, no hay nada que temer excepto el miedo que decían en una película de Wim Wenders, El amigo americano. Yo creo que el miedo nos impregna a casi todos, a mi mucho, soy miedoso, y creo que el miedo es lo peor que tenemos.

jueves, 1 de mayo de 2014

LYP12: AFORISMOS

A continuación vamos a comentar tres de los aforismos propuestos por Jorge Wagensberg para explicar y definir el arte, en una de sus entradas publicadas en los blogs de la versión digital de El País. (ver entrada)

16. Arte rupestre: la realidad es lo que quiero.
A través de este aforismo se hace referencia a la finalidad que las primeras formas de arte tenía, que no es otra que una forma de ritual para lograr así una caza exitosa. Es decir, el arte rupestre tenía una única finalidad que era favorecer a la consecución de objetivos reales con una finalidad práctica.


26. Cubismo: agítese la realidad antes de usarla.
Este aforismo se refiere al carácter vanguardista de ruptura con la realidad que define al cubismo, y sobre todo también al elemento que diferencia como tal al cubismo, que consiste en la representación de diferentes puntos de vista en un único plano, creando así una figura que al no tener un referente natural directo resulta de difícil comprensión y que le otorga un aire caótico a las obras cubistas.


30. Pop art: la realidad es lo que consumo.
Con este aforismo se transmite la esencia del pop art, que radica en hacer el arte a través del uso de elementos comunes, de la cultura popular en los medios de comunicación y el cine, hacer la realidad del mundo audiovisual un referente del arte.

LYP11: PRESENTACIÓN DEL ÚLTIMO LIBRO DE VASSILIS VASSILIKÓS

Sin quitarse el sombrero, con la pipa en la mesa, anillos en ambos dedos índices, un semblante reflexivo y la mano derecha manchada por la tinta del periódico, así se presentó la celebridad griega, en un ambiente donde la expectación se sentía latente entre los asistentes.


"Este libro es una selfie", fueron las palabras que el escritor griego Vassilis Vassilikos utilizó para definir su último libro Lo poco que sé de Glafkos Zrasakis, motivo por el cual acudió el pasado día cinco de marzo a la Universidad de Oviedo. El acto, presentado por la Vicedecana de Estudiantes y Actividades Culturales, Carmen Alfonso García, sirvió de presentación de este nuevo libro del escritor, periodista y diplomático griego autor de títulos mundialmente conocidos como Z (novela que llegará a ser adaptada al cine).


El autor griego comentó como su nueva novela está completamente impregnada de las experiencias que le ha tocado vivir desde su niñez, en una Grecia y una Europa marcada por las grandes guerras del siglo XX y los totalitarismos. Pero el acto dio mucho más de sí, y el escritor no dudo en mostrar su opinión respecto a diversas polémicas y temas de carácter político. "La crítica abusa de las etiquetas", afirmaba el escritor, quien a su vez defendió que en el arte de las últimas décadas la originalidad ya no existe como pudiese ser concebida en un principio, todo ello para explicar como él mismo para crear sus obras se inspira en lo ya existente, como por ejemplo en la novela A sangre fría de Truman Capote.

Después de un breve recorrido sobre su trayectoria profesional y acerca de que puede encontrarse el lector en esta nueva creación de Vassilikos, el acto concluyó con una serie de reflexiones del griego que, acorde con los tiempos que corren, no pudo evitar mostrar su preocupación ante la situación actual que sufre Grecia, un país donde, según él, los jóvenes se ven abocados a un porvenir que nunca llega, y un país que parece que solo tiene para ofrecer a Europa su pasado de la época clásica. "Que vuelva a traer el fuego" concluía el célebre escritor, quien estableciendo una analogía con los mitos de la Grecia clásica, animaba a los presentes a reflexionar acerca del desconocimiento de la identidad del enemigo al que los europeos se tenían que enfrentar en estos tiempos de crisis.

LYP10: RESEÑA CINEMATOGRÁFICA

EL SOLDADITO DEL SIGLO XXI: Aquel no era yo

§  Esteban Crespo nos brinda una pieza cargada de realidad en dosis extremas, aterradora, pero necesaria.

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Título original : Aquel no era yo
Año: 2012
Duración: 25 min. aprox.
País: España
Director: Esteban Crespo
Guión: Esteban Crespo
Música: Juan de Dios Marfil
Foto: Angel Amorós
Productora: Producciones Africanauan S.L.


Con motivo de la 85 edición de los Oscar, acudí el pasado sábado a una proyección de los cortos del director español Esteban Crespo, uno de los nominados al mejor cortometraje de ficción en estos premios por su corto Aquel no era yo, y ya el título resulta el preludio a unos veinticuatro minutos cargados de emoción. Real. Brutal. Con Aquel no era yo el cine una vez más nos regala una de esas obras de arte que hablan directamente al  alma del espectador sobre una de las realidades más cruentas y terribles que el ser humano ha engendrado en el siglo XXI: los niños soldado. El filme de Esteban Crespo resulta devastador, y es capaz de hacer vibrar al espectador en menos de media hora. En unos escasos veinticinco minutos el director logra la misma potencia para su mensaje y su historia que con un largometraje, y es que quien piense que el cine se limita al largometraje de carácter comercial se encuentra frente a un grave error. En esta breve pieza nos encontramos con la historia de unos voluntarios sanitarios en África que viven en primera persona el infierno al que se ven sometidos estos niños y las consecuencias. Sin duda, hablar de este corto obliga a reflexionar acerca de la humanidad, dela infancia… “Dispara ya” dos palabras a las que, tras este corto tan especial, el espectador empezara a dotar de una carga emotiva que va mucho más allá de lo simple de apretar un gatillo. Y no solo esto, también otras cosas aparentemente sencillas, como un cormo de fútbol de Ronaldo, la figura de un padre... adquieren aquí un nuevo contenido. Y es que el corto de Esteban Crespo logra mostrar el punto muerto que la sociedad no ve sobre estos términos, nos transporta a una realidad dantesca. Una fotografía y una música más que acertadas acompañan a la breve historia, terminando así de conseguir un producto que, a parte de su poder moralizante y descubridor de una verdad, es también arte, aunque en este caso nos haga descender hasta los infiernos de nuestra realidad.


LYP9: Julio Camba: el fabricante de artículos

Julio Camba (Villanueva de Arosa, Pontevedra, 1884 - Madrid, 1962) fue un escritor peculiar, casi único de la literatura española, ya que sus libros son básicamente recopilaciones de artículos, y escribía solo por el dinero. Destaca su labor como corresponsal periodístico, y algunas de sus obras como: Un año en el otro mundo (1917) o Aventuras de una peseta (1923). A continuación reproducimos un artículo suyo:



La verdad, yo no comparto ese desprecio a los nuevos ricos tan extendido en la literatura contemporánea. Para despreciar a los nuevos ricos tendría que admirar a los viejos, y yo no les admiro. Los viejos ricos quisieran persuadirnos de que el tener dinero constituye un arte, y de que sólo aquellas personas que han adquirido este arte por su tradición saben beber buenos vinos, fumar buenos cigarros, frecuentar mujeres hermosas y habitar palacios espléndidos, y claro está que la sensibilidad se educa, pero yo opino que es mucho más fácil educarla para fumar habanos que para fumar tagarninas; para comer con un viejo Borgoña, que para hacerlo con peleón; para vivir en un palacio, que para pasarse la vida en un tugurio, y para apreciar la sociedad de una mujer-palacio, Borgoña o habano, que no la de una mujer-tugurio, peleón o tagarnina. Opino que es mucho más fácil ser rico que ser pobre, y que si hay tantos pobres y tan pocos ricos en el mundo, ello no se debe a ninguna suerte de incapacidad artística para la riqueza, sino sencillamente a unas cuantas dificultades de orden económico.



-Perdonad nuestra fortuna- nos dicen los viejos ricos -; pero ¿de que os serviría a vosotros el tener a vuestra disposición los mejores cigarros del mundo, pongamos por caso, si no lograríais nunca apreciarlos en todo su mérito? En cambio, a nosotros, los buenos cigarros nos gustan tanto y los saboreamos con tanta fruición, que sólo el espectáculo maravilloso de lo que gozamos al fumarlos debiera compensaros de vuestra miseria…



Por mi parte, no creo en tales maravillas. Lo único que, en mi sentir, les da la tradición a los ricos es el olvido de sus riquezas, y toda esa distinción de que hacen gala no pasa, para mí, de ser una forma de avaricia. Los nuevos ricos, no borrados aún de su espíritu los hábitos de cuando eran pobres, suelen gastarse mucho más dinero que los viejos, y a esto los viejos ricos le llaman rastacuerismo. Es de rastacueros, por ejemplo, según los viejos ricos, el dar en el restaurante propinas del veinticinco por ciento, así como el darlas del diez es de desdichados. Una media de cuarenta kilómetros por hora en plena carretera, constituye una velocidad de automovilista pobre, mientras una media de ochenta es una velocidad de nuevo rico. La buena velocidad, la velocidad verdaderamente distinguida que usan los ricos viejos, es de sesenta kilómetros… Y a cosas así es a las que se reduce, en síntesis, todo el ruskianismo de la riqueza.

Decididamente, si en mí hay algún sentimiento contra los nuevos ricos, será por lo que tienen de ricos, y no por lo que tienen de nuevos. Los nuevos ricos, autores de su riqueza, me resultan mucho más simpáticos que los viejos, y, o yo no me enriqueceré nunca, o cuando me decida a enriquecerme, me haré nuevo rico.

[Artículo extraído de su libro Sobre casi todo, Espasa-Calpe Argentina, Buenos Aires, 1946, Colección Austral]

Para saber más acerca de esta peculiar figura de la literatura española, haz clic en el siguiente enlace: http://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Camba

Y para aquellos que aun deseen saber algo más, dejo aquí este enlace donde se ofrece una imagen de Julio Camba a través de una análisis de sus cartas: http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/7218/1/ALE_19_08.pdf

LYP8: "La opinión es libre, pero los hechos son sagrados"

    El primer texto sobre el que se ha trabajado en esta ocasión es una columna de opinión de José Ignacio Gracía Noruega (publicada el 13/02/2014 en La Nueva España), en la cual se nos realiza un breve análisis de la relación internet-intimidad que se da en la actualidad, y para ello se apoya en grandes autores europeos de la literatura (como en Tolstoi o Kafka), y realizando alguna analogía histórica con los periodos de los regímenes totalitarios en la primera mitad de la Europa del siglo XX. Cabe destacar de esta columna periodística la confusión de términos e ideas que tiene lugar,  así como el uso de referencias que en la actualidad se han quedado obsoletas (pensar hoy en día en el correo electrónico como una novedad resulta algo imposible, ya es algo común y normalizado dentro de la sociedad).

    Por otro lado, se ha analizado también un artículo (publicado en el mismo periódico que la columna anterior, en la misma fecha; ver noticia)que también está estrechamente relacionado con Internet: en este caso se trata de la difusión de informaciones falsas a través de la red y de la necesidad de contrastar la información con fuentes fiables para poder llevar a cabo lo que se denomina como buen periodismo.

sábado, 15 de marzo de 2014

LYP7: Ortega y Gasset y su generación

El Novecentismo o Generacion del 14 es la primera generación de escritores del siglo XX. Esta es una generación de intelectuales, y el género más destacado es el ensayo, género que encuentra su origen en la figura del francés Montaine, un tipo de escrito que tiene mucho que ver con el artículo periodístico. Entre los autores pertenecientes a esta generación nos encnotramos con Ramón Pérez de Ayala, Gregorio Marañon o Manuel Azaña, pero la figura más destacada de entre todos ellos es Ortega y Gasset, que no es un "creador" en el sentido de poeta y novelista, sino que es filosofo y  también ensayista.

José Ortega y Gasset (1883-1955) se ve ligado al periodismo desde joven por razones familiares, y comienza su consagración como literato desde bien joven. A sus éxitos literarios se suma el logro de su cátedra en metafísica, y hay que destacar también el fin reformista que le movía, y que le llevo no solo a colaborar en periodicos, sino que también participa en la creación de algunas de las revistas y periodicos más prestigiosos como es el caso de la Revista de Occidente (revista que tiene un parte de divulgación y ensayo, pero que a su vez da a conocer a los jovenes escritores de la Generación del 27). Dentro de toda su labor, destacan tambien la revista El Espectador, o el periodico El Sol, así como sus obras La deshumanización del arte, Ideas sobre la novela o La rebelión de las masas. A pesar de toda su contribución, Ortega y Gasset se vera relegado a un segundo plano como figura referente tras la Guerra Civil, y ocupará su posición Eugenio d'Ors.

Eugenio d'Ors (1881-1954) es otra de las figuras del Novecentismo, cuya principal labor se centra en Cataluña, tratando de conseguir hacer del catalán una lengua de prestigio, pero tras el desencanto sufrido tras su labor política su ideología acaba derivando en un respaldo total del franquismo, convirtiendose así en una de las figuras de referencia intelectual del régimen. Su obra fundamental es El Glosario, una recapitulación de glosas en las que trataba de convertir la anécdota en categoría. Tras su muerte quedará olvidado, siendo su figura despreciando, y volviendo a recaer el mayor prestigio y valor, como en la actualidad, sobra la figura de Ortega y Gasset.